La vitamina D es tanto una vitamina como una hormona. Es una vitamina porque su cuerpo no puede absorber calcio sin esta; es una hormona porque su cuerpo la fabrica en respuesta a su exposición a la luz solar.

Existen dos formas principales de vitamina D y ambas tienen la palabra calciferol en sus nombres. En latín, calciferol significa "portador de calcio." La vitamina D 3 (colecalciferol) es fabricada por el cuerpo y es encontrada en algunos alimentos. La vitamina D 2 (ergocalciferol) es la forma con más frecuencia adicionada a la leche y otros alimentos y probablemente la forma que usted más usa como un suplemento.

Fuerte evidencia nos indica que la combinación de vitamina D y suplementos de calcio puede ser bastante útil para prevenir y tratar la osteoporosis. Otros usos potenciales de la vitamina D tienen poca evidencia de respaldo.

Como con la vitamina A, las dosis de vitamina D son con frecuencia expresadas en unidades internacionales (UI) en vez de miligramos. Las recomendaciones oficiales estadounidenses y canadienses para la ingesta diaria de vitamina D son como siguen:

  • Bebés de 0 - 12 meses, 200 UI (5 mcg)
  • Hombres y mujeres de 1 - 50 años, 200 UI (5 mcg)
    51 - 70 años, 400 UI (10 mcg)
    71 años y más, 600 UI (15 mcg)
  • Mujeres embarazadas, 200 UI (5 mcg)
  • Mujeres en período de lactancia, 200 UI (5 mcg)

Sin embargo, la evidencia creciente sugiere que estas recomendaciones pueden ser muy bajas. Por ejemplo, un estudio de mujeres islámicas en Dinamarca cubiertas con velo, descubrió que 600 UI de vitamina D diariamente, fue insuficiente para elevar los niveles de vitamina D en la sangre a niveles normales.1 Los autores de este estudio recomendaron que los individuos privados de sol deberían recibir 1,000 UI de vitamina D diariamente. Sin embargo, esta idea no ha sido aceptada universalmente.

Hay muy poca vitamina D encontrada en forma natural en los alimentos que comemos (las mejores fuentes son el pescado de agua fría). En muchos países, la vitamina D es adicionada a la leche y otros alimentos como los cereales para desayunar y la margarina, contribuyendo a nuestra ingesta diaria.

Hasta el momento la mejor fuente de vitamina D es la luz solar. Sin embargo, las recomendaciones actuales que enfatizan la evasión del sol y el uso de bloqueador solar pueden tener el efecto no intencionado de incrementar la permanencia de deficiencia de vitamina D. La deficiencia severa de vitamina D fue común en Inglaterra en el siglo XIX debido al humo de carbón que oscurecía al sol. Durante ese tiempo, el aceite de hígado de bacalao, el cual es rico en vitamina D, se hizo popular como un suplemento para los niños para ayudar a prevenir el raquitismo. (El raquitismo es una enfermedad causada por la deficiencia de vitamina D en la cual los huesos en desarrollo se ablandan y se encorvan debido a que no están recibiendo suficiente calcio.)

Se sabe que la deficiencia de vitamina D ocurre hoy en día en los ancianos (quienes con frecuencia reciben menos exposición solar) también en personas que viven en las latitudes norte y no beben leche enriquecida con vitamina D.5,7 Las consecuencias de esta deficiencia pueden ser un riesgo creciente de hipertensión, osteoporosis y varias formas de cáncer.8

De manera adicional, la fentoína (Dilantin), primidona (Mysoline) y fenobarbital para ataques; corticosteroides; cimetidina (Tagamet) para úlceras; la medicina adelgazadora de sangre heparina; y los medicamentos antituberculosos isoniazida (INH) y rifampinapueden interferir con la absorción o actividad de vitamina D.9 - 27