El quitosano es un tipo de fibra procesada químicamente de los caparazones de los crustáceos. Al igual que otros tipos de fibra como el salvado de avena, el quitosano no es bien digerido por el cuerpo humano. Conforme pasa a través del tracto digestivo, parece que tiene la habilidad de pegarse con las grasas consumidas y sacarlas en las heces. Por esta razón, ha sido probado como un agente para disminuir el colesterol y reducir el peso.

Además, el quitosano ha sido probado como un tratamiento para la insuficiencia renal y como una ayuda en la sanación de heridas.

Nota: Nosotros no recomendamos el uso del quitosano en niños o mujeres embarazadas debido a las preocupaciones de un posible retraso en el crecimiento (vea Temas de Seguridad abajo).

El quitosano puede ser extraído de los caparazones del camarón, del cangrejo o langosta. También es encontrado en la levadura y algunos hongos. Otra fuente no costosa de quitina son las "plumas de calamar," un producto secundario del calamar procesado; estas son pequeñas piezas de calamar, similares al plástico, no comestibles que son extraídas antes de comérselo.