La petasita puede ser encontrada creciendo alrededor de ríos, canales y áreas pantanosas en el norte de Asia, Europa y partes de Norteamérica. Brota tallos de flores rojizas muy temprano en el verano, antes de producir hojas muy grandes en forma de corazón con una parte inferior gris aterciopelada. Una vez que las hojas aparecen, la petasita empieza a parecerse un tanto al rubarbo - uno de sus nombres comunes es bog rhubarb. También se le conoce como "hojas de sombrila" debido al tamaño de su follaje. Otros nombres más o menos descriptivos abundan, incluyendo blatterdock, bogshorns, butter-dock, butterly dock, capdockin, flapperdock, y langwort.

La petasita es con frecuencia descrita como que tiene un olor desagradable, pero ser maloliente no la ha protegido de ser cosechada por los humanos. La planta tiene un largo historial medicinal, incluyendo el uso para calambres estomacales, tosferina y asma.

Externamente, la petasita ha sido aplicada como una cataplasma sobre heridas o ulceraciones de la piel.

Un extracto especial de petasita (vea Dosificación, abajo) ha sido investigado para el tratamiento de una variedad de enfermedades.

Un ensayo de doble ciego sugiere que extracto de petasita puede ser útil para prevenir dolores de cabeza por migraña.1

Un ensayo preliminar de doble ciego sugiere que la petasita puede ser tan efectiva para la fiebre del henocomo una medicina antihistamínica estándar.14

Existe evidencia de que la petasita tiene efectos antiinflamatorios y antiespasmódicos.2,3 Esto puede hacerla útil para una variedad de enfermedades de dolor musculoesquelético.4,5,6La petasita también ha sido investigada para el tratamiento del asma,7,8y para proteger el recubrimiento del estómago de lesiones.9,10 Sin embargo, la evidencia directa de que la petasita ofrece de hecho, beneficios para estas enfermedades permanece débil o inexistente.