GLA (ácido gama-linolénico) es uno de los dos tipos principales de los ácidos grasos esenciales. Estos son grasas "buenas" que son tan necesarias para su salud como las vitaminas. Específicamente, GLA es un ácido graso omega-6. (Para mayor información sobre la otra categoría principal de los ácidos grasos esenciales, omega-3, vea el artículo sobre aceite de pescado. )

El cuerpo usa los ácidos grasos para producir prostaglandinas y leucotrienos. Estas sustancias influyen en la inflamación y el dolor; algunos de estos incrementan los síntomas, mientras otros los disminuyen. El tomar GLA podría cambiar el equilibrio más favorable hacia las prostaglandinas y leucotrienos, haciéndolo más útil para las enfermedades que implican inflamación.

Hay algo de evidencia de que GLA podría ser útil para la neuropatía diabética. Se usa ampliamente en el Reino Unido y en otras partes de Europa para tratar el eccema y la mastalgia cíclica (una enfermedad marcada por dolor en el seno y asociado con el ciclo menstrual). No obstante, la evidencia actual sugiere que podría no ayudar. Hay muchos usos diferentes propuestos de GLA basados en evidencia bastante débil.

Ordinariamente el cuerpo produce todo el GLA que necesita del ácido linoléico, un ácido graso esencial omega-6 encontrado en muchos alimentos. No obstante, en ciertas circunstancias el cuerpo podría no ser capaz de convertir el ácido linoléico en GLA eficientemente. Esto incluye edad avanzada, diabetes, alta ingestión de alcohol, eccema, mastitis cíclica, infecciones virales, excesiva ingestión de grasa saturada, niveles elevados de colesterol y deficiencias de vitamina B 6, zinc, magnesio, biotina o calcio.1 - 5 En tales casos, el tomar suplementos de GLA podría conformar una deficiencia genuina.

Muy poco GLA se encuentra en la dieta. El aceite borago es la fuente complementaria más rica (de 17 a 25% de GLA), seguida por el aceite de grosella negra (de 15 a 20%) y el aceite de onagra (de 7 a 10%). El borago y la onagra son las fuentes más comunes usadas en los estudios.