Las frutas cítricas son bien conocidas por proveer amplias cantidades de vitamina C. Pero también pueden suplir bioflavonoides, sustancias que no son requeridas para la vida pero que pueden mejorar la salud. Los principales bioflavonoides encontrados en las frutas cítricas son la hesperidina, rutina, tangeretina, diosmetina, narirutina, neohesperidina, nobiletina y quercetina.

Este artículo cita los cinco primeros bioflavonoides enlistados arriba. Por favor vea el artículo sobre quercetina para conocer más sobre este suplemento. Una forma modificada de rutina, la oxerutina, también es discutida en este artículo.

Los bioflavonoides cítricos y sustancias relacionadas son ampliamente utilizados en Europa para tratar enfermedades de los vasos sanguíneos y sistema linfático, incluyendo las hemorroides, insuficiencia venosa crónica, úlceras varicosas, fácil aparición de moretones, hemorragia nasal y linfedema subsecuente a la cirugía de cáncer de seno. Se cree que estos compuestos funcionan fortaleciendo las paredes de los vasos sanguíneos.

Las frutas cítricas contienen bioflavonoides en proporciones variadas. Incluso las diferentes marcas de jugos cítricos pueden variar ampliamente en sus concentraciones y composición de bioflavonoides.1 Para usarse como un suplemento, los bioflavonoides son extraídos ya sea de frutas cítricas u otras fuentes herbales, como el trigo sarraceno.