El virus común conocido como herpes puede causar lesiones dolorosas parecidas a una ámpula alrededor de la boca y en los genitales. Cepas ligeramente diferentes de herpes predominan en cada una de estas dos ubicaciones, pero las infecciones son esencialmente idénticas. En ambas áreas, el virus del herpes presenta el hábito astuto de ocultarse profundamente en el ADN de los ganglios nerviosos, donde permanece inactivo por meses o años. De vez en cuando el virus se reactiva, viaja por los nervios e inicia una erupción. Los desencadenantes comunes incluyen estrés, procedimientos dentales, infecciones y traumatismo. Generalmente los brotes se hacen menos severos con el tiempo.

El tratamiento médico convencional consiste en medicamentos antivirales, como el Zovirax. Dichos medicamentos pueden disminuir la duración y la intensidad de un brote de herpes o, cuando se administran de manera consistente en dosis bajas, reducen la frecuencia de los brotes. Además, pueden reducir la transmisión de la enfermedad.

Varios tratamientos naturales han demostrado ser prometedores para tratar el herpes. Sin embargo, note que aunque los tratamientos convencionales pueden reducir el estado infeccioso y ayudar de ese modo a prevenir la proliferación de la enfermedad, no se ha demostrado que algún tratamiento natural haga esto. Tenga en mente que los métodos de sentido común usados para prevenir la transmisión del herpes no son completamente efectivos: Muchas personas se encuentran infectadas aun cuando no presentan síntomas obvios y el uso del condón no previene completamente la proliferación del virus. Por lo tanto, si usted es activo sexualmente con una pareja no infectada que desea seguir siéndolo, recomendamos enormemente que use una terapia de medicamentos supresores.

Melissa officinalis (Toronjil)

Conocida más comúnmente en los Estados Unidos como toronjil, la Melissa officinalis es muy vendida ampliamente en Europa como una crema tópica para el tratamiento del herpes genital y oral.

Un estudio de doble ciego controlado por placeboanalizó a 66 personas que estaban empezando a desarrollar herpes labial (herpes oral).4 El tratamiento con la crema de melissa produjo beneficios significativos en el segundo día, reduciendo la intensidad del malestar, el número de ampollas y el tamaño de la lesión. (Específicamente los investigadores observaron en el segundo día porque, según ellos, es cuando los síntomas son más marcados.)

Otro estudio de doble ciego analizó a 116 individuos con herpes oral o genital.3 Los participantes usaron ya sea crema de melissa o crema de placebo hasta por 10 días. Los resultados mostraron que el uso de la hierba daba como resultado un índice de recuperación significativamente mejor que aquellos a los que se les administró placebo.

Para más información, incluyendo dosis y cuestiones de seguridad, consulte el artículo completo sobre melissa.

Aloe Vera

La planta carnosa de aloe es famosa como tratamiento para quemaduras y heridas menores. Sin embargo, aunque existen pocas evidencias de que sea efectiva para esos propósitos, dos estudios sugieren que el aloe tiene un valor potencial en el tratamiento de infecciones de herpes.

Un ensayo clínico de doble ciego controlado con placebo de dos semanas enlistó a 60 hombres con herpes genital activo.7 Los participantes aplicaron crema de aloe (0.5% de aloe) o crema de placebo 3 veces al día por cinco días. El uso de la crema de aloe redujo el tiempo necesario para que las lesiones sanaran y también aumentó el porcentaje de individuos que estaban completamente curados al final de 2 semanas.

Un estudio anterior de doble ciego controlado con placebo por el mismo autor que enlistó a 120 hombres con herpes genital encontró que la crema de aloe era más efectiva que el simple gel o placebo de aloe.8 El autor teorizó que los componentes grasos en la crema mejoraban la absorción de aloe.

Para obtener más información, incluyendo la dosis y las cuestiones de seguridad, consulte el artículo completo sobre aloe.

L-Lisina

Otro tratamiento famoso para el herpes incluye el aminoácido L-lisina. Administrados de manera regular en dosis suficientes, parece que los suplementos de lisina reducen el número y la intensidad de brotes de herpes.9Sin embargo, un estudio que evalúa la lisina administrada solamente al comienzo de un ataque de herpes no encontró beneficios.10 (Considere el uso de melissa para este último propósito.)

Un estudio de doble ciego controlado por placebo analizó a 52 participantes con un historial clínico de brotes de herpes.11 Mientras que recibía 3 g de L-lisina todos los días por 6 meses, el grupo en tratamiento experimentó un promedio de 2.4 menos brotes de herpes que el grupo del placebo; una diferencia significativa. Los brotes del grupo de lisina también fueron menos severos y sanaron más rápido de manera significativa.

Otro estudio cruzado de doble ciego controlado con placebo en 41 sujetos también encontró mejorías en la frecuencia de los ataques.12 De manera interesante, este estudio encontró que 1,250 mg de lisina diariamente funcionaban, pero 624 mg no lo hacían.

Otros estudios, incluyendo uno que analizó a 65 individuos, no encontró beneficios, pero usaron menos dosis de lisina.13, 14

Para más información, incluyendo dosis y cuestiones de seguridad, consulte el artículo completo sobre lisina.

Zinc

Se cree que las pastillas o los rociadores nasales de zinc son efectivos para combatir los virus que causan resfriados. Un estudio reciente sugiere que el zinctópico también puede ser útil para las infecciones de herpes de la boca y de la cara. En este ensayo clínico, 46 individuos con herpes labial fueron tratados con una crema de óxido de zinc o placebo cada 2 horas hasta que el herpes labial cedió.17 Los resultados mostraron que los individuos que usaron la crema experimentaron una reducción en la severidad de los síntomas y un período más corto para la recuperación completa.