El polen de abeja es el polen recolectado por las abejas conforme acumulan néctar de las flores para producir miel. Como la miel, el polen de abeja es utilizado como alimento por la colmena. Los gránulos de polen son almacenados en sacos de polen sobre las patas traseras de las abejas. Los apicultores que desean recolectar polen de abeja colocan una malla sobre la colmena con aberturas lo suficientemente grandes para permitir el paso de las abejas. Conforme las abejas entran a la colmena, la malla comprime sus sacos de polen, exprimiendo el polen de ellas. Entonces los apicultores pueden recolectar el polen de la malla.

El polen de abeja es muy alto en proteínas y carbohidratos y contiene restos acumulados de vitaminas y minerales.1 Es utilizado en numerosas fórmulas herbales tradicionales de China y es vendido como complemento nutricional en los Estados Unidos y otros países. Aunque éste ha sido recomendado para diversos usos, particularmente para mejorar el rendimiento deportivo y aliviar las alergias, de muy poca a ninguna evidencia científica respalda cualquiera de estas afirmaciones sobre el valor terapéutico del polen de abeja.

El polen de abeja no es algo que usted encontrará en su alimentación diaria, a menos que coma regularmente barras que lo contengan. Las tabletas y algunos productos que contienen polen de abeja están disponibles en farmacias y tiendas de alimentos saludables.