Pie de atleta es el nombre común para una infección por hongos del pie, con frecuencia llamada tiña. Los tres hongos implicados con más frecuencia en el pie de atleta, Trichophyton rubrum, T. mentagrophytes y Epidermophyton floccosum, están favorecidos en las áreas calurosas, húmedas entre los dedos de los pies y tienden a brotar durante clima caluroso. Pueden ocurrir infecciones similares en las uñas, cuero cabelludo, ingle y barba.

Generalmente la infección por estos hongos causa descamación leve entre los dedos, pero también puede causar descamación más severa, un sarpullido rojo con mucha comezón o ampollas que cubren los dedos y los lados de los pies. Ya que el hongo puede también causar que la piel se agriete, puede llevar a infecciones bacterianas, especialmente en personas ancianas o con mala circulación en sus pies. Si la infección toma la raíz debajo de las uñas, se llama onicomicosis y puede ser muy difícil, si no imposible de erradicar.

Debido a que los hongos que causan que el pie de atleta prospera en áreas cálidas y húmedas, es importante mantener el pie limpio y seco. Los tratamientos antimicóticos tópicos de venta libre o con prescripción que contienen miconazol, clotrimazol, econazol, o ketoconazol generalmente pueden curar el pie de atleta, pero el tratamiento podría tener que ser administrado por un mes o más para resultados completos. En casos severos, pueden ser necesarios medicamentos orales antimicóticos.

La evidencia preliminar sugiere que el aceite del árbol de té podría ser útil para el pie de atleta.

Aceite del Árbol de Té

Aceite del árbol de té ( Melaleuca alternifolia) tiene una largo uso tradicional en Australia para el tratamiento de la piel y otras infecciones. Este uso es apoyado por la evidencia de que el aceite del árbol de té es un efectivo antiséptico, activo contra muchas bacterias y hongos.1,2 Tres estudios de doble ciego sugieren que éste puede ser útil para el pie de atleta.

En un ensayo de doble ciego controlado por placebo, 158 personas con pie de atleta fueron tratadas con placebo, 25% con solución de aceite del árbol de té o 50% con solución de aceite del árbol de té, aplicada dos veces al día durante cuatro semanas.20 Los resultados demostraron que las dos soluciones de aceite del árbol de té fueron más efectivas que el placebo y erradicaron la infección. En el grupo de solución de aceite del árbol de té al 50%, el 64% fue curado; en el grupo de solución de aceite del árbol de té al 25%, el 55% fue curado; en el grupo placebo el 31% fue curado. Estas diferencias fueron estadísticamente significativas. Algunas personas desarrollaron dermatitis en respuesta al aceite del árbol de té y tuvieron que abandonar el estudio, pero la mayoría no experimentó ningún efecto secundario significativo.

Otro ensayo de doble ciego controlado por placebo siguió a 104 personas quienes recibieron ya fuese un 10% de crema de aceite del árbol de té, la medicina estándar tolnaftato o un placebo.3 Los resultados demostraron que el aceite del árbol de té redujo los síntomas del pie de atleta más efectivamente que el placebo, pero menos efectivamente que el tolnaftato.

Un tercer estudio de doble ciego siguió a 112 personas con infecciones de las uñas por hongos, comparando el 100% de aceite del árbol de té con un tratamiento antimicótico tópico estándar, clotrimazol.4 Los resultados demostraron beneficios equivalentes; sin embargo, debido a que el clotrimazol tópico no es considerado como un tratamiento particularmente efectivo para esta enfermedad, los resultados significan poco.

Para más información, incluyendo dosificación y cuestiones de seguridad, vea el artículo completo de árbol de té.