Aunque la mayoría de los animales puede producir la vitamina C de la malta, los humanos han perdido su habilidad con el paso de la evolución. Debemos obtenerla de los alimentos, principalmente de frutas frescas y verduras. Una de las principales funciones de esta vitamina es ayudar al cuerpo a producir colágeno, una proteína clave para nuestros tejidos conectivos, cartílagos y tendones.

Desde épocas antiguas hasta principios del siglo XIX, los marineros y otras personas privadas de frutas frescas y verduras desarrollaron una enfermedad llamada escorbuto. El escorbuto involucra los así llamados síntomas del escorbuto, que incluyen heridas que no sanan, encías sangrantes, moretones y debilidad en general. Ahora sabemos que el escorbuto no es más que la deficiencia de la vitamina C.

El escorbuto fue exitosamente tratado con frutas cítricas durante mediados del siglo XVIII. En 1928, cuando Albert Szent-Gyorigyi aisló el ingrediente activo, lo llamó el "principio antiescorbútico", o ácido ascórbico. Esto, por supuesto, es la vitamina C.

La vitamina C es un poderoso antioxidante que protege contra las substancias naturalmente dañinas llamadas radicales libres. Funciona en agua, tanto dentro como fuera de las células. La vitamina C complementa a otra vitamina antioxidante, la vitamina E, que trabaja en las partes lípidas (grasas) del cuerpo.

La vitamina C es el suplemento más popular en los Estados Unidos y quizá también el más controvertido. En la década de 1960, el dos veces ganador del Premio Nobel, el Dr. Linus Pauling afirmó que la vitamina C podría tratar efectivamente tanto al cáncer como al resfriado común. La investigación subsecuente ha descartado principalmente esas afirmaciones, pero no ha menguado el entusiamo por este nutriente esencial. El movimiento de la vitamina C ha generado cientos de estudios clínicos que prueban la vitamina en docenas de enfermedades; sin embargo, en el presente, no se han percibido beneficios dramáticos.

La vitamina C es un nutriente esencial que debe obtenerse de los alimentos o de los suplementos; el cuerpo no puede producirla. Las recomendaciones oficiales de los Estados Unidos y Canadá para el consumo diario son las siguientes:

  • Infantes 0 - 6 meses, 40 mg
    7 - 12 meses, 50 mg
  • Niños 1 - 3 años, 15 mg
    4 - 8 años, 25 mg
    9 - 13 años, 45 mg
  • Varones 14 - 18 años, 75 mg
    19 años y mayores, 90 mg
  • Mujeres 14 - 18 años, 65 mg
    19 años y mayores, 75 mg
  • Mujeres embarazadas 85 mg (80 mg si tienen 18 años o menores)
  • Mujeres que amamantan 120 mg (115 mg si tienen 18 años o menores)

Nota: Fumar cigarrosreduce significativamente los niveles de vitamina C en el cuerpo.1 La ingesta diaria recomendada para los fumadores es de 35 mg más que en todos los grupos de edad.

El escorbuto, la clásica enfermedad por deficiencia de vitamina C, ahora es una rareza en el mundo desarrollado, aunque una ligera deficiencia de vitamina C es bastante común.2–6De acuerdo a un estudio, el 40% de los estadounidenses no obtienen suficiente vitamina C.7De hecho, la deficiencia de vitamina C que es suficiente para provocar problemas de sangrado durante la cirugía se ha vuelto más común de lo que se había pensado anteriormente.141

La aspirinay otros medicamentos antiinflamatorios podrían disminuir los niveles de vitamina C en el cuerpo,8 – 10 como lo harían los anticonceptivos orales.11 - 15 La complementación podría ser útil si usted está tomando cualquiera de dichos medicamentos.

La mayoría de nosotros piensa en el jugo de naranja como la quinta fuente esencial de vitamina C, pero de hecho muchas verduras son incluso fuentes más ricas. Los pimientos rojos, pimientos dulces, la col rizada, el perejil, la col y el nabo están llenos de vitamina C, al igual que el brócoli, la col de Bruselas, el berro, coliflor, col y las fresas. (Las naranjas y otras frutas cítricas también son buenas fuentes).

Una gran ventaja de obtener la vitamina C de alimentos en lugar de suplementos es que usted obtendrá muchos otros nutrientes saludables al mismo tiempo, como los bioflavonoides y los carotenos. Sin embargo, la vitamina C en los alimentos es parcialmente destruida al cocinarlos y exponerlos al aire, así que para un máximo beneficio nutritivo tal vez quiera probar ensaladas frescas en vez de los platillos que requieren mucha cocción.

Los suplementos de vitamina C están disponibles en dos formas: ácido ascórbico y ascorbato. Este último tiene un sabor intensamente menos agrio.