La alcachofa es una de las plantas cultivadas más antiguas.1 Primero se cosechó en Etiopía y después se extendió al sur de Europa por medio de Egipto. Su imagen se encuentra en lápidas egipcias antiguas y en altares de sacrificio. Los antiguos griegos y romanos la consideraban una ayuda valiosa para la digestión y reservaron la que entonces era una planta rara para el consumo en círculos de élite. En la Europa del siglo XVI, también se consideró a la alcachofa una verdura "noble" designada para el consumo de la realeza y los ricos.

En la medicina tradicional europea, las hojas de la alcachofa (no los capullos de las flores, que son las partes que comúnmente se cocinan y se comen como verdura) se utilizaban como diurético para estimular los riñones y como "colerético" para estimular el flujo de la bilis desde el hígado y la vesícula biliar. (La bilis es un líquido amarillento-café producido en el hígado y almacenado en la vesícula biliar; está formado por distintas substancias, incluyendo varias que juegan un papel significativo en la digestión.)

En la primera mitad del siglo veinte, los científicos franceses comenzaron la investigación moderna sobre estos usos medicinales tradicionales de la planta alcachofa.2 Su trabajo sugirió que la planta sí estimula al riñón y la vesícula biliar. A mitad del siglo, científicos italianos aislaron un compuesto de la hoja de alcachofa llamado cinarina, que parecía duplicar muchos de los efectos de la alcachofa íntegra. Las preparaciones de cinarina sintética se utilizaron como un medicamento para estimular al hígado y la vesícula biliar y para tratar el colesterol elevado de la década de 1950 a la de 1980; desde entonces la competencia entre nuevos farmacéuticos ha eclipsado el uso de la cinarina.

La hoja de alcachofa (al contrario de la cinarina) sigue siendo usada en muchos países.

La Comisión Ede Alemania ha autorizado su uso para "problemas dispépticos".3Dispepsia es un término bastante impreciso que corresponde a la palabra común "indigestión", indicando una serie de problemas digestivos, incluyendo malestar estomacal, distensión, falta de apetito, náusea y diarrea moderada o estreñimiento.

En Europa, se atribuye comúnmente la dispepsia al flujo inadecuado de la bilis de la vesícula biliar, que es la razón por la que la hoja de alcachofa se utiliza como un tratamiento para esta enfermedad. La evidencia nos dice que la hoja de alcachofa en verdad estimula la vesícula biliar.4,5,6 Sin embargo, existe poca prueba real de que la disfunción de la vesícula biliar sea de hecho la causa de la dispepsia y los individuos a los que se les ha extraído la vesícula biliar no son particularmente propensos a sufrir de malestar digestivo. No hay evidencia sólida de que el tomar la hoja de alcachofa por sí misma mejore la dispepsia. La única evidencia que sí tenemos proviene de estudios abiertosy una prueba de una combinación de tratamiento herbal que contiene hoja de alcachofa.7

Una evidencia un tanto mejor sugiere que la hoja de alcachofa podría ayudar a reducir el colesterol.8

Un número de estudios en animales sugieren que la alcachofa protege al hígadodel daño causado por toxinas químicas.9 Sin embargo, los efectos protectores de la alcachofa al hígado nunca han sido demostrados en pruebas clínicas controladas.