La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune en la familia general del lupus. Por razones que no se comprenden, en la artritis reumatoide el sistema inmunológico se degenera y comienza a atacar tejidos inocentes, especialmente el cartílago de las articulaciones. Diferentes tejidos se ponen rojos, calientes e hinchados con el embate. Generalmente el patrón de inflamación es simétrico, manifestándose en ambos lados del cuerpo. Otros síntomas incluyen inflamación de los ojos, nódulos o bultos bajo la piel y una sensación general de malestar.

La artritis reumatoide es más común en las mujeres que en los hombres y típicamente se inicia entre las edades de los 35 y los 60 años. El diagnóstico se realiza al relacionar el patrón de los síntomas con ciertos resultados característicos de laboratorio.

El tratamiento médico principalmente consiste en dos categorías de medicamentos: Los medicamentos antiinflamatorios en la familia del ibuprofeno (medicamentos antiinflamatorios no esteroides o NSAID, por sus siglas en inglés) y los medicamentos que pueden ser capaces de poner a la artritis reumatoide en remisión total o parcial, los llamados medicamentos antirreumáticos modificadores de enfermedad (DMARD, por sus siglas en inglés).

Los medicamentos antiinflamatorios alivian los síntomas de la artritis reumatoide pero no cambian la progresión general de la enfermedad, mientras que los DMARD parecen afectar a la enfermedad en sí. Una analogía apropiada podría ser las diferentes opciones disponibles para "tratar" una casa "que padece" de una plaga severa de termitas. Podría quitar los muebles pesados, andar de puntillas en lugar de celebrar bailes públicos y colocar vigas grandes sobre las viguetas. Sin embargo, ninguno de estos métodos haría algo para detener la destrucción gradual de su casa. Estos métodos son como los NSAID y otras técnicas de apoyo en cuanto a que sólo tratan los síntomas.

Un procedimiento más definitivo sería contratar un exterminador para que aniquile a todas las termitas. En términos médicos, esto se describiría como una enfermedad que modifica el tratamiento. Debido a que rara vez los tratamientos médicos para las enfermedades crónicas son tan completamente efectivos como este ejemplo, una analogía más apropiada podría ser el rociar un químico que desacelera la proliferación de las termitas pero que no las detiene.

En la artritis reumatoide, los medicamentos que se cree alteran el curso de la enfermedad (para desacelerarla o detenerla) incluyen compuestos de oro, penicilamina D, antipalúdicos, sulfasalizina, inhibidores TNF y metotrexato. No están relacionados entre sí pero en la práctica funcionan de una manera un tanto similar.

Desafortunadamente, la mayoría de los medicamentos en esta categoría pueden causar efectos secundarios severos. Debido a esta toxicidad, se realizó un procedimiento llamado piramidal en personas con artritis reumatoide. Los médicos iniciaron con NSAID para aliviar el dolor y la inflamación y progresaron con medicamentos sucesivamente más fuertes y más tóxicos sólo cuando los tratamientos básicos fracasaban. Los tratamientos naturales como aquellos descritos aquí también podrían ser útiles en las etapas tempranas.

Sin embargo, en los últimos años, investigaciones han encontrado que el daño articular severo ocurre muy temprano en la artritis reumatoide. Esta evidencia ha provocado que muchas autoridades sugieran un tratamiento temprano y agresivo con medicamentos que modifican la enfermedad para prevenir el daño articular. No obstante, este procedimiento no se ha adoptado en todo en mundo y algunos médicos aún prescriben NSAID para las etapas tempranas de la artritis reumatoide. Los tratamientos descritos aquí pueden ser opciones alternativas razonables.

La artritis reumatoide es una enfermedad complicada y ningún procedimiento alternativo la resuelve fácilmente. Incluso si elige usar métodos alternativos, debe mantener visitas regulares con un reumatólogo para vigilar las complicaciones serias. Finalmente, tenga en mente que el tratamiento médico puede ser capaz de disminuir el progreso de la artritis reumatoide. Es improbable que alguna de las opciones alternativas tenga el mismo efecto.

Aceite de Pescado

El aceite de pescado es el único tratamiento natural para la artritis reumatoide con literatura significativa. Según los resultados de por lo menos 13 estudios de doble ciego controlados por placeboque incluyen un total de más de 500 participantes, la complementación con ácidos grasos omega-3 puede reducir de manera significativa los síntomas de artritis reumatoide.1, 2Sin embargo, a diferencia de algunos tratamientos estándar, no se ha mostrado que el aceite de pescado disminuya el progreso de la artritis reumatoide. Una dieta vegetariana puede aumentar la efectividad del aceite de pescado para la AR.67Consumir mucho pescado también puede ser útil.9

Para más información, incluyendo dosis y cuestiones de seguridad, consulte el artículo completo sobre aceite de pescado.

El aceite de linazase ha ofrecido como un substituto más apetecible que el aceite de pescado, pero parece que no funciona.8