Los cambios hormonales de la menopausia pueden producir una amplia variedad de síntomas, variando desde bochornos y sequedad vaginal hasta ansiedad, depresión e insomnio. Muchos de estos síntomas son causados sin duda por el decremento natural en la producción de estrógeno que ocurre en la menopausia; no obstante, el cuerpo humano es tan complejo que otros factores hormonales indudablemente también juegan un papel.

La menopausia no es una enfermedad. Evidentemente es un proceso natural, pero uno que ha dejado de ser usado en la sociedad moderna. Ya no la consideramos como una transición inevitable sino en su lugar la consideramos como una enfermedad que requiere tratamiento. Las mujeres ya no la aceptan como simplemente una parte de la disminución de la libido, dolor durante la relación sexual, años de bochornos y otros problemas incómodos que podrían acompañar a la menopausia. Esto plantea un punto importante: ¿Qué tan cerca de la naturaleza queremos vivir? Uno de los ideales más valuables de la medicina alternativa es el deseo de confiar en la naturaleza, pero algunas veces podríamos desear trazar una línea. Por ejemplo, en el estado de la naturaleza, la mortalidad infantil y maternal es alta. Este proceso de supervivencia de los más aptos ayuda a la humanidad como especie a ser más fuerte, pero no es algo que una sociedad compasiva pueda tolerar. Así, no importan nuestros ideales, frecuentemente nos encontramos interfiriendo con la naturaleza. El tratamiento de la menopausia simplemente es un ejemplo entre muchos.

La terapia de reemplazo de estrógenos puede aliviar muchos de los problemas asociados con la menopausia. Sin embargo, crea riesgos de contrapeso. El tema aterrador es el riesgo incrementado de cáncer de mama que parece estar asociado con el reemplazo de estrógeno. Además, la terapia de estrógenos puede causar coágulos sanguíneos en las piernas y podría elevar el riesgo de enfermedad cardíaca. La decisión sobre usar la terapia de reemplazo de estrógeno para los síntomas menopáusicos debe involucrar un examen cuidadoso de los riesgos y beneficios en la consulta con un médico.

Varios tratamientos naturales podrían reducir los síntomas menopáusicos. No obstante, no sabemos con seguridad si cualquiera de estos reducen el riesgo de osteoporosis. (Vea el artículo sobre osteoporosis para las formas naturales de prevenir la pérdida ósea.)

Soya e Isoflavonas de Soya (u Otra Fuente)

Tanto la soya como el trébol rojo contienen fitoestrógenos (sustancias naturalmente producidas con acciones semejantes al estrógeno) llamadas isoflavonas. Aunque los resultados de estudios no son consistentes, ya sea la soya misma, o las isoflavonas de la soya o del trébol rojo, podrían ser útiles para los síntomas de la menopausia, especialmente los "bochornos."

Por ejemplo, un estudio doble ciego controlado por placeboque involucró 104 mujeres encontró que la proteína de soya (con isoflavonas) proporcionó alivio significativo para los bochornos en comparación con el placebo (proteína de leche).1 Similarmente, un estudio de 12 semanas de 114 mujeres encontró que una dieta rica en fitoestrógeno (que consistía predominantemente de proteína de soya, pero también incluía linazay otras fuentes de fitoestrógeno mejoraron los bochornos y la sequedad vaginal.2Mejorías en estos síntomas, así como en otros, fueron vistas en varios estudios diferentes sobre soya o isoflavonas de soya.23 - 24, 69 - 72Además, una prueba de 12 semanas, de doble ciego, controlada por placebo de 30 mujeres posmenopáusicas encontró que el uso de las isoflavonas de trébol rojo a una dosis de 80 mg al día redujo significativamente los síntomas de bochornos en comparación al placebo.68

No obstante, algunos estudios han fracasado en encontrar beneficio con la soya o con isoflavonas concentradas.5, 43, 44, 67, 73, 79Para complicar más las cosas, un estudio de doble ciego de 241 mujeres que experimentaban bochornos encontró beneficios equivalentes ya sea que se usaran productos de soya libres de isoflavonas o ricos en isoflavonas.80 La alta tasa del efecto placebo visto en muchos estudios de los síntomas menopáusicos podría explicar estas discrepancias. Además, es posible que ciertas fórmulas de soya (o trébol rojo) contengan todavía ingredientes no identificados más allá de las isoflavonas que jueguen un papel importante.

La evidencia que considera si la soya o las isoflavonas de soya son útiles para la osteoporosis permanece contradictoria.7 - 15, 73 - 75

Para más información, incluyendo dosis y temas de seguridad, vea el artículo completo isoflavona.

Cohosh Negro: Ampliamente Usado en Europa para los Síntomas Menopáusicos

El cohosh negro ha mostrado una promesa como un tratamiento para los síntomas menopáusicos. No obstante, la evidencia significativa de que funcione consiste ampliamente en un estudio. En este estudio doble ciego, controlado con placebo, 62 mujeres menopáusicas recibieron cohosh negro, estrógeno o placebo por 3 meses.81 Los resultados demostraron que la hierba redujó los síntomas menopáusicos generales (tales como los bochornos) a la misma extensión que el medicamento. El análisis microscópico de las células mostró que, a diferencia del estrógeno, el cohosh negro no afectó a las células del útero. Esto es un resultado positivo, ya que los efectos del estrógeno sobre el útero son potencialmente dañinos. No obstante, el cohosh negro tuvo un efecto semejante al estrógeno en las células de la vagina. Esto también es un resultado positivo debido a que significa que el cohosh negro redujó el adelgazamiento vaginal. Finalmente, el estudio encontró que el cohosh negro podría ayudar a proteger los huesos.

Un estudio previo también encontró beneficios con el cohosh negro, pero sus resultados son difíciles de confiar. Esta prueba siguió 80 mujeres por 12 semanas y comparó los efectos del cohosh negro, el estrógeno y el placebo.19 De nuevo, el cohosh negro mejoró los síntomas menopáusicos y la salud de las células vaginales. No obstante, ¡en este estudio el estrógeno resultó menos efectivo que el placebo! Este resultado es tan difícil de creer que arroja serias dudas sobre el significado de los resultados.

Con frecuencia, también se citan muchos estudios diferentes como evidencia de que el cohosh negro es útil en la menopausia, pero en realidad no demostraron absolutamente nada.23 - 26, 82En estas pruebas, todos los participantes recibieron cohosh negro; no habían grupos de placebo. Aunque las mujeres reportaron mejorías en los síntomas, no hay forma de saber de que el cohosh negro fue responsable. Las mujeres a las que se les dio un placebo también reportan fielmente mejorías en los síntomas menopaúsicos; una reducción del 50% en los bochornos es bastante típica.28 Así, es posible que los beneficios vistos en estos estudios sin control no tuvieron nada que ver con el cohosh negro.

Finalmente, para complicar más las cosas, otro estudio encontró que el cohosh negro no afectó la salud de las células vaginales.20

Juntando toda esta información, es justo decir que el cohosh negro ha mostrado algo de promesa para los síntomas de la menopausia pero se necesita mayor evidencia.

Se ha desarrollado algo de investigación interesante considerando cómofunciona el cohosh negro. En el pasado, se describió a la hierba como un fitoestrógeno. No obstante, la evidencia subsecuente indica que el cohosh negro no es un fitoestrógeno general, pero podría actuar como estrógeno sólo en algunas cuantas partes del cuerpo: El cerebro (reduciendo los bochornos) y los huesos (potencialmente ayudando a prevenir o tratar la osteoporosis), y, posiblemente, la vagina.20, 21, 30 - 32, 81, 83 - 87 No parece actuar como estrógeno en el seno o en el útero.

Si esta teoría es verdadero, el cohosh negro es un modificador selectivo del receptor de estrógeno (SERM por sus siglas en inglés) algo parecido al medicamento raloxifeno (Evista). No obstante, se necesita mayor evidencia para establecer los hechos del problema.

Para más información, incluyendo dosis y temas de seguridad, consulte el artículo completo sobre cimicífuga.