La suculenta planta aloe ha sido valorada, desde tiempos prehistóricos, para el tratamiento de quemaduras, infecciones de heridas y otros problemas cutáneos. El aloe medicinal está dibujado en una pintura antigua en una cueva en África del Sur y se dice que Alejandro el Grande capturó una isla de Somalia por el sólo propósito de poseer el lujoso cultivo de aloe encontrado ahí.

La mayoría de los usos del aloe hacen referencia al gel dentro de las hojas de lo que parece un cactus. Sin embargo, la piel de las hojas mismas puede ser condensada para formar una sustancia viscosa conocida como medicina aloe o de aloe. Es un laxante poderoso y también desagradable. Los usos descritos arriba pretenden hacer referencia sólo al gel de aloe, no a la medicina aloe. Sin embargo, para complicar la situación, algunos productos de gel de aloe contienen pequeñas cantidades de medicina aloe y es posible que este contaminante sea la fuente actual de los beneficios observados en algunos estudios.20, 21

Sospechamos que millones de personas jurarían por su propia experiencia que el aplicar aloe a la piel puede reducir drásticamente el tiempo que les lleva para sanar a las quemaduras (incluyendo quemadura de sol). Sin embargo, la evidencia científica fracasa en soportar esta creencia. Los estudios sugieren que el aloe no es efectivo para tratar la quemadura de sol y de hecho podría perjudicar la curación de quemaduras de segundo grado.1, 2

El aloe también parece no ser efectivo para tratar el daño cutáneo, similar a una quemadura, provocado por la radioterapia para el cáncer. En un estudio doble ciego controlado con placebo, de 194 mujeres sometidas a radioterapia para el cáncer de seno, el uso de gel de aloe fracasó para proteger a la piel del daño inducido por la radiación.7 La falta de beneficio también fue observada en un ensayo abiertocontroladode 225 mujeres. Finalmente, un estudio evaluó el jabón de aloe en 73 hombres y mujeres sometidas a radioterapia para varias formas de cáncer y, en general, fracaso en encontrar beneficio.23

Además de su uso para quemaduras, el aloe ha sido ampliamente recomendado para ayudar la curación de heridas. Sin embargo, si bien los resultados del tubo de prueba y los estudios en animalesdel aloe para las heridas han sido positivos,3 - 5, 24, 25un reporte clínico en las personas sugiere que de hecho el aloe puede perjudicar la curación de heridas severas.6

¿El aloe tópico proporciona algún beneficio? De hecho, hay cierta evidencia (aunque aún imperfecta) de que podría ayudar al herpes genital, psoriasis y seborrea. Vea más adelante para más información.

El gel de aloe también ha sido probado como un tratamiento oral.

Dos estudios sugieren que el gel de aloe tomado oralmente podría ser útil para la diabetestipo 2.8, 9

El Aloe vera oral algunas veces también es recomendado como un auxiliar en el tratamiento del asma, úlceras estomacales y ayuda inmunológica en general, pero no hay evidencia significativa de que sea efectivo para ninguno de estos propósitos.

Uno de los componentes del gel de aloe, acemannan, ha mostrado algunas promesa en pruebas de laboratorio y estudios en animales para estimular la inmunidad e inhibir el crecimiento del virus.10–12 Este resultado ha llevado a la sugerencia de que el acemannan puede ayudar a la infección por VIH. Sin embargo, el único ensayo doble ciego controlado con placebo que se ha reportado fracasó para mostrar beneficios.26