El policosanol es una mezcla de substancias serosas que generalmente se obtiene a partir de la caña de azúcar. Contiene aproximadamente 60% de octacosanol, junto con muchos químicos relacionados.

Estudios numerosos han informado que el policosanol puede mejorar substancialmente los niveles de colesterol aproximadamente al mismo grado que los medicamentos más efectivos utilizados para este propósito. Está aprobado como un tratamiento para el colesterol alto en casi dos docenas de países, la mayoría de ellos en América Latina.73 El policosanol también parece ser útil para la claudicación intermitente, una enfermedad causada por el endurecimiento de las arterias. Parece que tiene propiedades de adelgazamiento de la sangre similares a aquellas de la aspirina.

Además, tanto el policosanol como el octacosanol se comercializan como suplementos alimenticios para la mejoría del desempeño. Se dice que aumentan la fuerza y la resistencia musculares y mejoran el tiempo y la energía de reacción, pero todavía no existe evidencia científica confiable que apoye estas afirmaciones.

Generalmente el policosanol se obtiene a partir de la caña de azúcar. El octacosanol y las substancias relacionadas también se encuentran en el aceite de germen de trigo, los aceites vegetales, alfalfay diferentes productos animales.1, 2

Recientemente, han llegado al mercado de los Estados Unidos productos que se afirma proporcionan policosanol para reducir el colesterol. Sin embargo, según la etiqueta, este "policosanol" se fabrica a partir de cera de las abejas. Existen razones para preocuparse de que dichos productos podrían no ser efectivos.

La cera de las abejas contienen substancias similares a aquellas encontradas en el policosanol. Sin embargo, las proporciones relativas de estos componentes son significativamente diferentes. De manera relativa los productos de cera de las abejas contienen poco octacosanol y un porcentaje alto de una substancia llamada triacontanol. Esta diferencia en la composición química parece causar efectos medicinales significativamente diferentes. Estudios publicados de Cuba sugieren que los productos de cera de las abejas podrían ser útiles para el tratamiento de úlceras, pero no para reducir el colesterol o tratar la claudicación intermitente.3 Sin embargo, los fabricantes de los nuevos productos de cera de las abejas afirman que su extracto es diferente del tipo evaluado en esos estudios. Actualmente se encuentra en proceso un ensayo clínico doble ciego de este producto que podría resolver esta controversia.