Digital_Stock_76_080 El impacto de la psoriasis sobre la piel puede ser muy visible. Lo que con frecuencia no es tan aparente es el precio que puede cobrar para las experiencias, sentimientos y comportamientos de la persona que la padece. Shelly, quien desarrolló psoriasis a la edad de once años, conoce el dolor emocional demasiado bien. "Con frecuencia me trataban como una marginada," ella recuerda. "Cuando otros niños notaban la psoriasis en mis brazos, creían que era contagiosa y no querían acercarse a mí. Algunos padres incluso le decían a sus hijos que no se acercaran a mí."

Durante muchos años, Shelly luchó con sentimientos de pena, baja autoestima, aislamiento y pérdida de la confianza en sí misma. "Para mí, lo peor era ver el miedo que generaba en algunas personas. Después de un tiempo, comencé a sentirme como si fuera un fenómeno," dice ella. Estos sentimientos perduraron hasta la edad adulta. Shelly usaba mangas largas para cubrir su psoriasis, incluso en días calurosos. Ella evitaba la playa. Socialmente, se había vuelto tan insegura de sí misma que esperaba el rechazo. "Salí con algunos hombres que eran emocionalmente abusivos y yo sólo lo toleraba. Creía que nadie más me querría."

A finales de sus veinte años de edad, Shelly decidió volverse más proactiva con respecto a su enfermedad cutánea. "Estaba trabajando como una maestra de preescolar y había hecho un buen trabajo escondiendo mi psoriasis. Entonces, un día en una reunión, uno de mis administradores alcanzó a ver mi brazo y pareció muy alarmado. Poco tiempo después, me despidieron por razones que no tuvieron sentido para mí. Sentí que era debido a la psoriasis." Llevada por sus heridas emocionales, Shelly ingresó a terapia y se involucró en esfuerzos para educar al público sobre la psoriasis. "Habiendo atravesado vergüenza y humillación, finalmente pude hablar abiertamente y con confianza sobre mi condición cutánea. El aspecto más benéfico para mí ha sido trabajar para eliminar el temor, ignorancia e insensibilidad en otras personas," dice ella.