El propósito de los exámenes de detección es el diagnóstico y tratamiento oportunos. Por lo general, los exámenes de revisión se realizan a personas sin síntomas, pero que pueden tener un riesgo elevado de padecer ciertas enfermedades o condiciones

Exámenes de detección

Autoexamen de la piel: una revisión visual de la piel desde la cabeza hasta los pies. Consejos para realizar una auto-examinación incluyen:

  • Use un espejo de cuerpo entero o de mano para revisar las áreas difíciles de ver, tales como la zona entre los glúteos o el área genital.
  • Haga el examen en una habitación bien iluminada.
  • Cambie de posición, de frente y de espalda y de derecha a izquierda.
  • Observe el tamaño, la forma, el color y la textura de todas las manchas y los lunares de la piel.
  • Revise las uñas de los dedos, las palmas y los antebrazos.
  • Revise los pies, las uñas del pie, las plantas del pie y en medio de los dedos.
  • Examine su cuero cabelludo separando el cabello con un peine o un secador de pelo.

Exploración de la piel hecha por un médico: si corre un mayor riesgo de padecer melanoma, quizá sea adecuado someterse a una exploración anual de la piel a cargo de un dermatólogo. Su oftalmólogo u optometrista también debería revisar la parte posterior de sus ojos para detectar posibles melanomas como parte de su examinación de rutina.

Pautas para la detección

El National Cancer Institute y el American Cancer Society recomiendan que usted se realice mensualmente auto- exámenes de la piel, especialmente si tiene muchos lunares. Si usted nota algún cambio, consulte a su médico.