La glándula prostática es un órgano en forma de nuez ubicado en la base de la vejiga urinaria, directamente enfrente de la parte inferior del recto. Ésta rodea a la uretra, o tubo urinario, y está justo debajo de la piel enfrente del ano. La próstata es parte del sistema reproductor masculino. Las mujeres no tienen una glándula prostática.

La Glándula Prostática
Breast self-exam, step 4
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La próstata es uno de los pocos órganos que continúa creciendo a lo largo de la vida. Se dice que si usted vive el tiempo suficientemente prolongado, su próstata crecerá lo suficientemente grande para provocarle molestia. Cuando lo hace, ésta impedirá el flujo de orina. El prostatismo e hiperplasia prostática benigna (BPH) son los términos dominantes para este agrandamiento no maligno, pero están siendo reemplazados por los términos "síntomas del tracto urinario inferior" (LUTS) y "obstrucción prostática benigna" (BPO).

La BPH es uno de los problemas de salud más prevalentes entre hombres de edad avanzada, que afecta a seis millones de hombres mayores de 50 años de edad en los Estados Unidos y a un estimado adicional de 17 millones de hombres en todo el mundo. Para la edad de 70 años, el noventa por ciento de los hombres tienen próstatas agrandadas, según lo valorado por criterios de autopsias.

El crecimiento del tejido prostático es estimulado por la dihidrotestosterona, una hormona masculina. Mientras esta hormona esté presente, su próstata seguirá agrandándose. Eventualmente, ésta comenzará a oprimir su uretra y hará que sea más difícil expulsar orina. Para compensar, el músculo de su vejiga se hace más grande y más fuerte, pero la próstata eventualmente ganará la batalla.

Cuando el pasaje de orina está obstruido, permanecerá parte de orina en la vejiga. Esta orina residual podría conllevar a complicaciones. La orina podría infectarse, y la infección podría ser muy difícil de curar hasta que la vejiga pueda vaciarse completamente. Esto es poco común y por lo general ocurre en hombres de la tercera edad. Algunas veces se desarrollan bacterias resistentes y se podrían propagar hasta causar enfermedades serias. La retención de orina también se puede regresar hacia adentro de los riñones y conllevar a enfermedad renal crónica o incluso insuficiencia renal, la cual puede ser mortal.