Una enfermedad de transmisión sexual (ETS) es una infección que se contrae mediante la actividad sexual. También puede encontrar a las ETS definidas como “infecciones de transmisión sexual” (ITS). Las ETS y las ITS son lo mismo.

Las ETS pueden afectar a personas de todas las edades, independientemente de su raza u orientación sexual, pero son más frecuentes entre los adolescentes y los adultos jóvenes. Tiene efectos psíquicos, físicos y, en ocasiones, mortales. Las embarazadas que padecen una ETS pueden transmitirle la infección al bebé mientras se encuentra en el útero o durante el parto, lo cual tiene consecuencias potencialmente graves.

Si bien muchas ETS son tratables, algunas no tienen cura. Si sospecha que puede padecer una ETS, solicite atención médica. Si le diagnostican una ETS, debe informárselo a sus parejas sexuales para que también puedan tratarse.

Si es sexualmente activo, protéjase obteniendo información acerca de prácticas sexuales seguras, las ETS y cómo detectarlas. Ármese de conocimiento y conozca algunos detalles sobre las ETS más comunes.

La clamidiacomunes es una de las ETS más frecuentes. Su causa es una bacteria específica que afecta tanto a hombres como a mujeres. Las bacterias pueden alojarse en los genitales, las vías urinarias y el recto. En algunos casos, la infección también puede diseminarse a los ojos y la garganta.

La clamidia no siempre produce síntomas, de modo que puede resultar difícil saber si padece esta enfermedad sin realizarse pruebas de detección.

Es importante recordar que es posible que no se manifiesten síntomas hasta varias semanas después de la exposición. Los síntomas comunes incluyen:

  • Dolor o ardor durante la micción, tanto en hombres como en mujeres.
  • Flujo vaginal o secreción del pene
  • Dolor en el bajo vientre en mujeres

Las complicaciones de la clamidia no tratada incluyen las siguientes:

  • Enfermedad inflamatoria pélvica en mujeres
  • Esterilidad, tanto en hombres como en mujeres
  • Dolor, secreción o hemorragia rectal debido a sexo anal receptivo, tanto en hombres como en mujeres
  • Dolor e inflamación en el epidídimo, que es el conducto que transporta el esperma desde los testículos
  • En casos poco frecuentes, la infección por clamidia en las vías urinarias masculinas puede formar parte de una lista de condiciones denominadas síndrome de Reiter (artritis, uveítis y uretritis).

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan realizar pruebas de detección anuales a los siguientes grupos:

  • Todas las mujeres sexualmente activas menores de 25 años
  • Mujeres mayores de 25 años con varias parejas sexuales o con parejas sexuales nuevas
  • Hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres

La clamidia se trata con antibióticos.