La toxoplasmosis es una infección causada por un diminuto organismo llamado protozoo. Muchas personas están infectadas con este protozoo. Sin embargo, pocas personas presentan síntomas o problemas debido a éste.

La toxoplasmosis se transmite de los animales a los humanos. Las personas pueden contraerla al:

  • Tocar los rostros de gatos infectados o algo que haya estado en contacto con los rostros de los gatos, como el suelo o insectos
  • Comer carne poco cocida infectada o al tocarse la boca después de tocar la carne
  • En casos poco frecuentes, recibir una transfusión de sangre o un trasplante de órgano

Una mujer embarazada que contrae toxoplasmosis por primera vez tiene una probabilidad de entre el 15% y el 60% de transmitírsela al feto. La infección activa generalmente ocurre una sola vez en la vida de una persona, aunque el protozoo permanece inactivo dentro del cuerpo. Si una mujer se vuelve inmune a la infección antes de quedar embarazada, no le transmitirá la enfermedad al bebé.