Un injerto de piel es la extracción y el trasplante de piel sana proveniente de una región del cuerpo (área fuente o sitio donante) a otra región (área receptora) donde la piel está lesionada. Las zonas fuente más comúnmente empleadas para injertos son la parte interna del muslo, pierna, glúteos, brazo superior y antebrazo.

Hay tres tipos principales de injertos:

  1. Injertos de grosor dividido: extracción de la capa más externa de la piel (epidermis) y parte de la capa intermedia (dermis). Este tipo de injerto permite que el lugar de la fuente sane más rápido. Sin embargo, el injerto es más frágil y puede tener una pigmentación anormal. Este tipo de injerto de piel es el que se usa con más frecuencia.
  2. Injerto de grosor completo: extracción y transferencia de la totalidad de una porción de piel. Aunque este injerto requiere de sutura para la curación de la zona fuente, el resultado final, por lo general, es mejor. Los injertos de grosor completo usualmente se recomiendan para áreas de la piel donde la apariencia es importante, como el rostro. Sin embargo, estos injertos sólo se pueden hacer en áreas del cuerpo que tienen vascularización significativa (vasos sanguíneos), así que su uso es un poco limitado.
  3. Injerto compuesto: una combinación de piel y grasa, piel y cartílago o dermis y grasa, que se aplica en zonas que requieren tridimensionalidad, como la nariz.

El uso de la propia piel como área fuente es llamado autoinjerto. Sin embargo, si no hay suficiente piel en el cuerpo para proveer cobertura de injerto para otra área en el mismo cuerpo, entonces la piel puede ser cosechada desde otras fuentes. Estas fuentes alternativas se emplean temporalmente hasta que la piel vuelve a crecer. Existen tres opciones comunes:

  1. Aloinjerto: la piel se obtiene de otra fuente humana, como un cadáver.
  2. Xenoinjerto: la piel se obtiene de una fuente animal.
  3. Tejido sintético

  • Para promover la curación de:
    • Quemaduras grandes
    • Heridas
    • Ulceras varicosas (úlceras venosas)
    • Ulceras de Presión (lesiones de cama)
    • Ulceras diabéticas
  • Para reconstruir la piel que se extrajo durante una cirugía (p. ej., después de una cirugía de cáncer de seno)