La broncoscopia es la examinación visual de los pulmones y las vías aéreas, denominadas tubos bronquiales. El examen se lleva a cabo mediante un broncoscopio, que es un instrumento con la punta iluminada. La broncoscopia también se utiliza para obtener muestras de tejido y de secreción, y para lavar los tejidos con una solución salina (un procedimiento llamado lavado), que puede ayudar al médico a diagnosticar cáncer o alguna infección.

La broncoscopía se realiza para visualizar y diagnosticar los problemas dentro de los pulmones. Con mayor frecuencia se realiza por las siguientes razones:

  • Diagnosticar una enfermedad pulmonar o deformidad congénita
  • Examinar posibles tumores, obstrucciones y secreciones
  • Obtener una muestra de tejido para evaluar la presencia de cáncer ( biopsia)
  • Obtener una muestra de cultivo para determinar la causa de una infección pulmonar
  • Investigar la fuente de una tos frecuente o de escupir sangre
  • Comprobar la presencia de un cuerpo extraño (goma, nuez u otro objeto) que pudiera haber sido inhalado accidentalmente en lugar de ser tragado