El cáncer de huesos es una enfermedad relativamente rara en la que crecen células cancerosas en el tejido de los huesos. El cáncer puede formarse en el hueso o expandirse al hueso desde otro sitio en el cuerpo. Cuando el cáncer comienza en el tejido óseo, se denomina cáncer de huesos primario. Cuando las células cancerosas se dirigen hacia el hueso desde otro lugar, se denomina cáncer de huesos secundario o metastásico. Los tipos de cáncer de hueso son:

  • Osteosarcoma: un tumor canceroso del hueso, generalmente en los brazos, las piernas o la pelvis. El osteosarcoma es el cáncer primario más frecuente.
  • Condrosarcoma: cáncer de los cartílagos. El condrosarcoma es el segundo tipo de cáncer primario más frecuente.
  • Sarcoma de Ewing: tumores que generalmente se desarrollan en la cavidad de los huesos de los brazos y las piernas.
  • Fibrosarcoma e histiocitoma fibroso maligno: tipos de cáncer que se desarrollan en los tejidos blandos (p. ej., tendones, ligamentos, grasa, músculo) y se trasladan a los huesos de las piernas, los brazos y la mandíbula.
  • Tumor de células gigantes: tumor de huesos primario que es maligno (canceroso) sólo en 10% de los casos. Aparece frecuentemente en los huesos de las piernas o los brazos.
  • Cordoma: tumor de huesos primario que suele aparecer en el cráneo o la columna vertebral.

El cáncer ocurre cuando las células del cuerpo (en este caso, las células de los huesos) se reproducen sin control u orden. Generalmente, las células se dividen de forma regulada. Si las células continúan dividiéndose sin control cuando no se necesitan células nuevas, se forma una masa de tejido llamada neoplasia o tumor. El término cáncer se refiere a tumores malignos, que pueden invadir los tejidos cercanos y propagarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno no es invasivo ni se propaga.

Cuanto antes se trate el cáncer de huesos, más favorable será el resultado. Si usted sospecha que tiene esta condición, consulte a su médico inmediatamente.

No se conoce la causa del cáncer de huesos primario. La genética juega un papel muy importante en la mayoría de los casos. Las afecciones que ocasionan mayor deterioro en los huesos y su regeneración a lo largo de un período largo de tiempo aumentan el riesgo de desarrollo de tumores. Esto explica por qué el osteosarcoma en niños es más común durante la última etapa de crecimiento en la adolescencia.