Una úlcera por presión es una lesión que se desarrolla en la piel y en los tejidos subyacentes debido a la presión, generalmente, sobre una prominencia de hueso. La piel y los tejidos dependen de un suplemento sanguíneo adecuado para recibir oxígeno y nutrientes. Cuando los tejidos se comprimen por un período prolongado (desde horas hasta días), la circulación sanguínea se puede interrumpir, lo que provoca una úlcera.

Llaga por Presión (Ulceración de la Piel)
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Las úlceras por presión son el resultado de estar recostado o sentado en una posición por mucho tiempo. La presión prolongada interrumpe la circulación a los tejidos que se encuentran comprimidos entre un área de hueso y el colchón, silla u otro objeto. Sin oxígeno ni nutrientes, el tejido empieza a morir.

Algunos factores de riesgo que contribuyen al desarrollo de las úlceras por presión son:

  • Presión: las úlceras por presión pueden ser deberse a la incapacidad de cambiar de posición o de sentir la incomodidad ocasionada por la presión. Las personas con movilidad y sensibilidad normal cambian de posición de forma automática, sin pensarlo.
  • Fricción: incluso la fricción de jalar a alguien entre las sábanas puede dañar los pequeños vasos sanguíneos que irrigan los tejidos de la piel.
  • Nutrición deficiente
  • Humectación: por sudar debido a una temperatura elevada (fiebre) o fuga de orina o heces.
  • Obesidad: el peso excesivo incrementa la presión sobre la piel que cubre los huesos y las articulaciones.